Autonomía: las personas que trabajan en N+1 gozan de un elevado grado de autonomía en el desarrollo de su actividad. Como contrapartida, exigimos un elevado grado de responsabilidad final en la ejecución de su trabajo.
Descentralización de las decisiones de negocio: en consonancia con el principio anterior, las diferentes áreas de negocio tienen autonomía plena en las decisiones de negocio que les competen. La gestión de cada área es totalmente independiente y autónoma de la de las demás.
Centralización de gastos y sistemas: la política de gastos, sistemas y servicios del grupo está centralizada con objeto de maximizar la eficiencia de los recursos empleados.
Horizontalidad: nuestra organización es muy horizontal. El principio jerárquico que más funciona es la autoridad y competencia profesionales. No somos partidarios de organizaciones jerárquicas pues en los negocios en que estamos presentes se necesita una adecuada combinación de orden y caos. Sin caos, no hay generación de ideas, y sin orden no hay buen servicio y ejecución. Una empresa que presta servicios de muy alto valor añadido a clientes formados y sofisticados requiere ajustar permanentemente su organización para que los dos elementos citados puedan convivir.
Transparencia: pese a ser un grupo no cotizado, N+1 informa a sus clientes sobre la evolución de la sociedad en su informe anual, que contiene estados financieros auditados por Deloitte. Además, de manera continua mediante esta página web corporativa, y puntualmente a través de noticias, notas e informes que emiten las áreas de negocio de referencia. También nuestro personal es informado, con carácter trimestral, de la evolución económico-financiera del grupo y de cualquier otro aspecto significativo.
Dirección estratégica y operativa: la estrategia del grupo la determina el Comité de Dirección, que está integrado por los socios responsables de las diferentes líneas y áreas de negocio. No obstante, se celebran con carácter anual reuniones de estrategia con todos los profesionales del grupo, con objeto de construir desde abajo las directrices a largo plazo de la compañía. La dirección operativa de cada una de las áreas de negocio se realiza por el Comité de Negocio del área correspondiente y es totalmente independiente y autónoma.
Código de conducta: existe un código de conducta de obligado cumplimiento por todas las personas que trabajan en el grupo. También existen reglas estrictas para la gestión de los eventuales conflictos de intereses que pudiera generar la ejecución de operaciones.
Política financiera: N+1 es un grupo intensivo en capital humano. Mantenemos un nivel de recursos propios suficiente para cumplir con los coeficientes legales y ofrecer las adecuadas garantías a nuestros clientes. No somos partidarios de mantener recursos o capital excedentario en relación con nuestro nivel de actividad, y ello por dos razones: en primer lugar, porque el exceso de capital puede incrementar la propensión a la comodidad; y en segundo término, porque puede conducir a la realización de inversiones inadecuadas o mantenimiento de un nivel de gasto innecesario. Consecuentemente con esta política, nuestro pay-out es del 100% (una vez autofinanciadas las inversiones presupuestarias del grupo).