Nuestro modelo de gestión de activos financieros se basa en la independencia y en la búsqueda de la rentabilidad absoluta mediante una adecuada distribución de activos y un riguroso proceso de gestión del riesgo. Hemos seguido profundizando en estos principios y ampliando la gama de activos elegidos para mejorar la diversificación y reducir la correlación con los mercados de bolsa y bonos.
Este estilo de inversión, conocido como “diversified growth”, consiste en utilizar una gama de activos más amplia para obtener acceso a diferentes fuentes de riesgo a las de los activos tradicionales, y combinar gestores especialistas con estilos de inversión complementarios para conseguir una mejor rentabilidad a largo plazo independiente de cualquier estilo en particular.
Para gestionar el impacto de las diferentes fuentes de riesgo sobre la cartera se establecen una serie de cuidadosas y consistentes directrices de inversión y se utilizan sofisticadas herramientas cuantitativas de control de riesgo. Con objeto de seleccionar los mejores vehículos y gestores de cada categoría, colaboramos con entidades de primera línea a nivel internacional especializadas en diferentes clases de activos, asegurando de este modo la implantación más profesional y eficiente de nuestro concepto de arquitectura abierta al estilo de los grandes inversores institucionales internacionales.
A 31 de diciembre de 2008, N+1 gestionaba y/o asesoraba 27 carteras y 11 SICAVs, que sumaban –junto con los fondos– un volumen de activos bajo gestión de 395 M€.